09-09-2021
La crianza y venta de cuyes salva la economía de cientos de familias en condición de pobreza

SEDIR capacita a productores del valle de Nepeña quienes tienen hasta 1500 ejemplares y logran una utilidad neta de 100 %

La crianza y venta de cuyes se ha convertido en una actividad altamente rentable para cientos de familias en situación de pobreza de la zona sierra de la Cuenca del Valle de Nepeña. El atractivo del negocio se refleja en su utilidad neta de hasta 100% y en un mercado que cada día se hace más grande y aumenta su demanda. Además, la venta de cuyes es más rápida debido a que solo se debe esperar tres meses y no varios años como en el caso de otros animales o para la cosecha de algunos cultivos.

"Las familias tienen un grupo mínimo de 150 cuyes y en cantidades más grandes de hasta 1500 especies. Es un negocio muy atractivo y rápido para obtener dinero porque en apenas 3 meses el cuy ya está listo para la venta", resalta el especialista del Servicio para el Desarrollo de Integración Rural (SEDIR), Liberato Torre, quien capacita a las familias de la parte alta de la subcuenca del Río Loco sobre la instalación de los galpones y la prevención de enfermedades del famoso animal peruano.

Una crianza adecuada de cuy implica tener galpones amplios con suficiente iluminación, colocar cal en la puerta de ingreso para desinfectar los zapatos, una evaluación constante de las especies para prevenir enfermedades, como salmonela o neumonía, y qué tipo de medicamentos aplicar. Una enfermedad que no se detecta a tiempo puede matar al 90 % de especies de un galpón, por eso la necesidad de prácticar una crianza con todas las medidas de sanidad para lograr un mejor rendimiento y una carne de calidad de las variedades Perú, Inti y Andino. El SEDIR capacita a las familias de caseríos como Pucará, Pisha, Ocshapampa, Antaracá y Nununga, ubicados a más de 3 mil metros de altura sobre el nivel del mar en el distrito de Pamparomás en la región Áncash.


Cuyes mágicos

Valentín Menacho tiene un galpón con más de 300 cuyes en el caserío de Pucará y su última venta fue de 60 ejemplares para un matrimonio en la ciudad de Huaraz. "La venta de cuyes es más rápida y con lo que gano he logrado educar a mis hijos. Dos de mis hijos  estudian en la universidad y, de acuerdo a las ventas, les mando dinero para sus estudios y para pagar su cuarto en Huaraz", cuenta Valentín, quien advierte con optimismo el aumento de las ventas del  pequeño animal que se ha convertido en una especie de salvavidas para la economía de las familias en situación de vulnerabilidad.

Las comunidades cada vez más optan por la crianza y venta de cuyes, que antes solo era para el consumo familiar, y son las mujeres quienes le ponen mayor interés a esta oportunidad de negocio.